Los iconos son pequeños, pero una colección grande, fuentes externas o dimensiones inestables pueden afectar al rendimiento. La optimización empieza en la obra y termina en la entrega al navegador.

El objetivo no es solo reducir bytes. El icono también debe ser legible, accesible y coherente con la interfaz.

Elimina detalles que no sobreviven

Revisa el icono en su tamaño final. Los elementos invisibles a 20 píxeles solo añaden complejidad. Simplifica contornos, reduce puntos y conserva espacios interiores.

Prueba en fondos claros y oscuros. Una arte grande puede perder contraste dentro de un botón real.

Evita fuentes de iconos bloqueantes

Las fuentes pueden retrasar la visualización y mostrar cuadros vacíos durante la descarga. También incluyen muchos glifos no usados. Prefiere SVG individuales o un sprite pequeño.

Si la fuente es inevitable, precárgala solo cuando sea crítica y usa una estrategia font-display apropiada.

Define dimensiones y reserva espacio

Declara width y height o conserva la proporción con CSS para evitar cambios de layout. Para PNG, proporciona densidad suficiente.

<img src="/icons/profile.png" width="48" height="48" alt="" decoding="async" />

<svg width="24" height="24" viewBox="0 0 24 24" aria-hidden="true">…</svg>

Usa lazy loading con criterio

Los iconos del encabezado y primeras acciones deben cargar de inmediato. Las galerías debajo del pliegue pueden diferirse. Aplicar lazy loading a elementos visibles puede empeorar LCP.

Divide el código pesado por intención. La exportación ICO solo necesita descargarse cuando el usuario la solicita.

Mide el producto real

Usa Lighthouse y PageSpeed para localizar JavaScript no utilizado, recursos bloqueantes y saltos de layout. Después, prueba en un móvil intermedio y una conexión limitada.

  • Comprueba que no haya scroll horizontal.
  • Ofrece áreas táctiles cómodas.
  • Prueba lectores de pantalla y teclado.
  • Compara el peso total antes y después.

Preguntas frecuentes